El pasado jueves 22 de octubre, en París, los organizadores del Tour de Francia femenino anunciaron que la edición de 2027 culminará en la cima del Puy de Dôme. Este icónico evento se llevará a cabo del 30 de julio al 7 de agosto y, por primera vez, incluirá una contrarreloj por equipos en la tercera etapa, a realizarse en Londres.
Estructura y aspectos destacados de la carrera
La competencia contará con nueve etapas, comenzando en Leeds, Inglaterra, y culminando con una etapa final de 170 kilómetros que ascenderá al volcán. Este lugar hizo su regreso al itinerario del Tour masculino en 2023 tras 35 años sin presencia. Marion Rousse, directora del Tour femenino, subrayó la importancia de este monte histórico en la trayectoria del evento: “Cada año buscamos una montaña emblemática vinculada con el Tour. Va a ser espectacular”, comentó.
Se prevé que entre 3.000 y 4.000 aficionados disfruten de la llegada, en un área resguardada que forma parte del Patrimonio Mundial de la Unesco desde 2018. Rousse enfatizó la importancia de preservar este entorno natural mientras se brinda una experiencia inolvidable a los espectadores. “Aprendimos de lo que sucedió en 2023. Intentaremos instalar cámaras en el tren cremallera que sube hasta la cima para capturar imágenes en movimiento. Además, el podio estará ubicado en la cumbre”, agregó.
Desafíos del recorrido
De acuerdo con la directora del Tour femenino, el inicio de la carrera será el más desafiante hasta ahora, y los tres primeros días resultarán cruciales para la clasificación general. La etapa inaugural, que se llevará a cabo en Sheffield, contará con cerca de 3.000 metros de desnivel positivo, un claro indicativo de la dificultad que enfrentarán los equipos. Rousse mencionó que el recorrido estará lleno de sorpresas, declarando que “será una clásica cada día”.
El Puy de Dôme se añade como un nuevo hito en una lista de montañas emblemáticas que han sido parte de ediciones anteriores, tales como la Super Planche des Belles Filles en 2022 y el Alpe d’Huez en 2024. En cuanto a la contrarreloj por equipos en Londres, Rousse resaltó que este formato es poco frecuente en el ciclismo femenino, reflejando así el interés del Reino Unido por ofrecer a las ciclistas un entorno que sea comparable al de la carrera masculina, que iniciará en Edimburgo ese mismo año.
El emocionante recorrido del Tour de Francia femenino de 2027 no solo captará la atención de los fanáticos del ciclismo, sino que también proporcionará una valiosa plataforma para destacar el potencial del deporte femenino en el ámbito internacional, brindando mayor visibilidad a competiciones que han experimentado un crecimiento sostenido en los últimos años.
