Saltar al contenido

ONU rechaza embargo a Cuba mientras aumentan aliados de EE. UU.

Este miércoles, la Asamblea General de la ONU llevó a cabo una votación que evidenció tensiones diplomáticas al aprobar su tradicional resolución pidiendo el levantamiento del embargo económico que Estados Unidos impone a Cuba. Con un resultado de 130 votos a favor, 17 en contra y 25 abstenciones, la aprobación se realizó por trigésimo cuarto año consecutivo, lo que refleja el amplio rechazo de la comunidad internacional hacia el bloqueo.

No obstante, este logro es considerado agridulce por la delegación cubana, ya que el apoyo internacional ha disminuido significativamente. En 2025, un total de 165 países respaldó la resolución, mientras que este año hubo 35 menos, destacando la ausencia de importantes naciones latinoamericanas como Colombia, Argentina y Ecuador, que cambiaron su posición tras la presión de la administración de Donald Trump.

La influencia de la presión de EE. UU.

El declive en el apoyo hacia la resolución se enmarca en un contexto de creciente presión ejercida por Estados Unidos, que ha endurecido las sanciones económicas. En enero, Trump firmó una orden ejecutiva que establece aranceles a los países que comercian petróleo con Cuba, lo que ha contribuido a una crisis económica marcada por la escasez de productos básicos y prolongados cortes de energía.

El presidente cubano, Miguel Díaz-Canel, consideró la votación un “triunfo de la verdad” en contraposición a lo que denominó “chantajes” de Washington. En contraste, el ministro de Relaciones Exteriores, Bruno Rodríguez, catalogó la situación como un intento de genocidio por parte del gobierno estadounidense, que, según él, se encuentra aislado en su postura de mantener el embargo.

Por primera vez, cinco países de la región, incluyendo Paraguay, Argentina, Ecuador, Costa Rica y el nuevo gobierno derechista de Colombia, se unieron a Estados Unidos para rechazar la resolución en relación al bloqueo, lo que evidencia un giro significativo en la política latinoamericana.

Un debate lleno de tensión

La sesión en la ONU fue marcada por enfrentamientos entre las delegaciones de Cuba y Estados Unidos. Durante el debate, se produjeron incidentes que incluyeron empujones e insultos, llevando al presidente de la Asamblea General a intervenir en múltiples ocasiones para restablecer el orden. Mike Waltz, representante de EE. UU., acusó a un diplomático cubano de haber agredido a su colega estadounidense, resultando en su expulsión por parte del gobierno estadounidense.

La confrontación llegó a su punto más álgido cuando el canciller cubano realizó una intervención apasionada, gritando reproches a Waltz por lo que consideraba deshonestidad y falta de honor en sus comentarios. La situación fue tan tensa que la ONU dispuso un número inusitado de efectivos de seguridad para evitar que la discusión escalara aún más.

A pesar de su simbolismo, la votación resalta la profunda división política en torno a las relaciones entre Estados Unidos y Cuba, un dilema que ha perdurado por décadas y sigue teniendo un impacto en la política internacional y en la vida cotidiana de los cubanos. Mientras tanto, la crisis económica en la isla se agrava, intensificando el debate sobre la efectividad del embargo y sus repercusiones.