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ONU inicia el desmantelamiento de la misión en el Sahara Occidental

El 1 de noviembre, las Naciones Unidas dieron inicio al desmantelamiento de la Misión de la ONU para el Sahara Occidental (Minurso), que había estado activa durante 35 años. Esta decisión surge tras la incapacidad del Consejo de Seguridad para renovar el mandato de la misión, debido a un veto cruzado entre Estados Unidos y Rusia. Aunque la Minurso fue establecida en 1991 para supervisar el cese al fuego entre Marruecos y el Frente Polisario, se disuelve sin haber convocado un referendo que garantizara la autodeterminación del pueblo saharaui, lo que eleva las preocupaciones sobre un posible resurgimiento del conflicto en la zona.

Causas del fracaso en la renovación del mandato

El hecho de que no se haya logrado renovar el mandato de la Minurso refleja un cambio significativo en la postura internacional respecto a este antiguo conflicto. Anteriormente, renovar el mandato era una mera formalidad, pero este año, Estados Unidos se opuso, alterando el panorama tras haber reconocido la soberanía marroquí sobre el Sahara Occidental en 2020 bajo la administración de Donald Trump.

Durante este segundo mandato de Trump, se presentó un borrador que omitía la mención de un referendo sobre la autodeterminación, lo que condujo a Rusia a ejercer su veto, argumentando que el texto favorecía de manera unilateral a Marruecos. Aunque hubo once votos a favor de la propuesta, la falta de apoyo llevó a la ONU a anunciar el inicio del proceso de liquidación de la misión.

Reacciones de Marruecos y el Frente Polisario

La decisión del Consejo de Seguridad fue considerada por Marruecos como una oportunidad para reconfigurar la manera de resolver el conflicto. Naser Burita, el ministro de Relaciones Exteriores marroquí, afirmó que la salida de la Minurso abre la puerta hacia una nueva etapa que supere las viejas dinámicas de gestión de crisis. Esta visión fue respaldada por el gobierno y los diversos partidos políticos en Marruecos, quienes reafirmaron su compromiso con la soberanía nacional sobre el territorio.

Por otro lado, el Frente Polisario recibió positivamente el veto a la propuesta estadounidense, aunque expresaron su preocupación por el futuro del proceso de paz tras el fracaso de la renovación del mandato de la Minurso. Ellos recalcaron que cualquier intento de modificar un acuerdo ya existente es totalmente inaceptable y manifestaron su intención de seguir colaborando con la ONU para encontrar una solución justa y definitiva en la descolonización del Sahara Occidental.

Posibles implicaciones del desmantelamiento de la Minurso

Con la salida de la misión de la ONU, crece la preocupación por un posible aumento de la violencia entre Marruecos y el Frente Polisario, quienes mantienen un conflicto latente desde que se rompió el cese al fuego en 2020. Oxfam alertó sobre las serias repercusiones que podría causar el vacío dejado por la Minurso en términos de seguridad y estabilidad en la región.

António Guterres, el secretario general de la ONU, expresó su inquietud ante el riesgo de una escalada del conflicto y apeló a todas las partes para que actúen con moderación. De aquí en adelante, un equipo reducido de la ONU se encargará de coordinar una retirada ordenada de los efectivos de la misión y gestionar debidamente los recursos y equipos de la organización.

A medida que las circunstancias evolucionan, se anticipa que Marruecos intensificará sus esfuerzos por lograr un mayor reconocimiento internacional de su soberanía sobre el Sahara Occidental, mientras que el Frente Polisario y Argelia continuarán buscando apoyo para la autodeterminación del pueblo saharaui. Esta nueva situación promete complicar aún más una de las disputas territoriales más prolongadas en África.