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Mueren dos personas en colisión de helicópteros en Grecia

El domingo pasado, un grave accidente en Grecia resultó en la muerte de dos tripulantes de un helicóptero destinado a la extinción de incendios. El incidente ocurrió cuando la aeronave chocó en el aire con otra que también estaba luchando contra un incendio forestal. La colisión se produjo en Psatha, una localidad costera a aproximadamente 60 kilómetros al oeste de Atenas, en medio de condiciones climáticas desfavorables que complicaron los esfuerzos de control del fuego.

Consecuencias y detalles del siniestro

Las autoridades griegas identificaron a los fallecidos como un piloto danés y un copiloto griego que formaban parte del equipo de extinción. El primer ministro de Grecia, Kyriakos Mitsotakis, expresó su condolencia a través de un mensaje en la red social X, subrayando la importancia de quienes perdieron la vida en la lucha contra las llamas, especialmente en circunstancias meteorológicas extremadamente difíciles.

Los dos ocupantes de la segunda aeronave, que eran un británico y un griego, resultaron heridos levemente y fueron llevados a un hospital. El impacto causó que uno de los helicópteros se incendiara en pleno vuelo, cayendo a la tierra tras perder su hélice principal. Fotografías del suceso mostraron a las aeronaves volando a poca distancia antes del choque, lo que destaca los riesgos en estas operaciones aéreas.

Por precaución, se decidió suspender temporalmente todas las operaciones con los helicópteros del mismo modelo en la región. Se ha reportado que estos aparatos fueron alquilados por el Cuerpo de Bomberos para ayudar en la lucha contra un incendio que ha consumido aproximadamente 10.000 hectáreas en solo cuatro días, lo cual obligó a evacuar a miles de residentes de diversas localidades. El fuego se desarrolla en el área de Beocia, a 35 kilómetros de Atenas.

Desafíos en la lucha contra incendios y crisis ambiental

En el contexto de una nueva oleada de incendios forestales, Grecia enfrenta intensos vientos que favorecen su expansión. El incendio iniciado hace cuatro días cerca de Atenas ha ocasionado no solo pérdidas humanas, sino también crecido la preocupación sobre la capacidad del país para gestionar este tipo de desastres. Más de 450 bomberos están actualmente desplegados en la zona, con el apoyo de 126 camiones y una docena de aviones y helicópteros cisterna, con el objetivo de proteger localidades como Agios Nektarios y Krio Pigadi.

El alcalde de Mandra, Armodios Drikos, informó que el fuego sigue fuera de control, subrayando la urgente necesidad de resguardar viviendas y otras infraestructuras en el pueblo. En un contexto más amplio, la frecuencia e intensidad de los incendios forestales en Grecia han aumentado en los últimos años. Según un informe del Observatorio Nacional de Atenas, entre 2017 y 2025, Ática ha perdido alrededor de 47.000 hectáreas de bosque, lo que equivale a un alarmante 38% de su superficie forestal.

Este reciente accidente pone de manifiesto los peligros que enfrenta el personal de extinción de incendios en condiciones extremas y resalta la urgencia de incrementar las medidas de seguridad para quienes participan en estas operaciones cruciales. En un escenario donde los incendios forestales se presentan con mayor frecuencia y devastación en la región, los desafíos para los servicios de emergencia y la gestión ambiental en Grecia se agravan considerablemente.