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Glaciares artificiales se crean en el desierto de India

Una novedosa estrategia para la gestión del agua en Ladakh, en el norte de la India, incluye la construcción de estupas de hielo. Estas estructuras permiten almacenar agua en forma de hielo, aprovechando las frías temperaturas de la región. Con alturas que buscan alcanzar entre 30 y 40 metros y una capacidad de almacenamiento de alrededor de 16,000 metros cúbicos (cerca de 16 millones de litros de agua), esta solución es promovida por el ingeniero local Sonam Wangchuk. Su enfoque se caracteriza por un sistema eficiente que no requiere maquinarias complejas.

Desafíos relacionados con la escasez de agua

Como un desierto frío de alta montaña, Ladakh enfrenta importantes problemas de escasez de agua. Durante el invierno, los arroyos abren su caudal, pero se secan al llegar la primavera, momento en el que los agricultores requieren el recurso para sus cultivos. La técnica de la estupa de hielo resulta crucial para aprovechar el agua invernal, almacenando este recurso en glaciares artificiales que beneficiarían la agricultura en la zona.

Antes de Wangchuk, el ingeniero Chewang Norphel había hecho intentos en 1987 con embalses de hielo, cuyas estructuras requerían condiciones geográficas muy específicas y mantenimiento constante. En 2013-2014, Wangchuk implementó un nuevo diseño, creando una estupa en la que un tubo transportaba agua del río Indo a cerca de 3,170 metros de altitud. Esta agua se congelaba en el aire antes de formar el cono característico de la estupa, lo que no sólo ahorra agua, sino que también se derrite más lentamente que los embalses planos, prolongando su conservación.

Desafíos en la efectividad y construcción de las estupas

El primer prototipo de estupa de hielo logró almacenar 150,000 litros de agua y funcionó durante más de dos semanas de lo esperado. Sin embargo, al avanzar hacia construcciones mayores, se han presentado desafíos. Por ejemplo, la capacidad real de almacenamiento ha resultado inferior a las estimaciones iniciales. Según un ingeniero anónimo de la región, un tercio del volumen de las estructuras podría estar compuesto por aire y otros elementos, lo que restringe la efectividad de este sistema.

Un estudio de una estupa que llegó a 24 metros de altura en 2017 reveló que contenía alrededor de 3,700 metros cúbicos de agua, evidenciando la complejidad en la capacidad de estos sistemas. También se ha estimado que hasta un 75% del agua podría perderse durante el proceso de congelación, lo que suscita preocupaciones sobre la sostenibilidad de esta innovadora solución.

Futuras innovaciones y control de procesos

Se han sugerido recientemente métodos más automatizados para aumentar la eficiencia de las estupas. En un estudio de 2023, Suryanarayanan Balasubramanian desarrolló un sistema que implementa sensores meteorológicos y válvulas controladas para optimizar la pulverización del agua, lo que representa un avance significativo hacia la maximización de la congelación del agua y el objetivo de construir estructuras capaces de almacenar hasta 12 millones de litros.

Estas iniciativas forman parte de un esfuerzo más amplio por integrar tecnologías tradicionales en la lucha contra los retos modernos del cambio climático y la gestión eficaz del agua. En un contexto de condiciones climáticas extremas, las estupas de hielo emergen como una técnica que une la tradición con la modernidad en el tratamiento de uno de los recursos más esenciales para la vida: el agua.