Se ha logrado un avance notable en la automatización de la construcción gracias al WLTR, un robot albañil capaz de levantar un muro de 60 metros cuadrados en un solo día. Este sistema innovador fue sometido a pruebas recientemente en Chilly-Mazarin, al sur de París, en un entorno diseñado para simular las condiciones de un sitio de construcción real. La evaluación duró una semana y se prevé que este dispositivo inicie operaciones formales en 2027.
Funcionamiento y características de WLTR
El robot WLTR representa una tendencia creciente hacia la mecanización en el sector de la construcción, llevando la automatización a nuevos niveles. Desarrollado por KM Robotics en asociación con Wienerberger, utiliza planos digitales, sensores y tecnología láser para ejecutar su trabajo. Con su brazo robótico de 2.5 toneladas, puede interpretar planos, recoger ladrillos y aplicar adhesivo, logrando una producción que varía de 5 a 6 metros cuadrados por hora. En condiciones ideales, su rendimiento puede alcanzar un máximo de hasta 10 metros cuadrados por hora.
Wienerberger ha señalado que el robot no se limita únicamente a la colocación de ladrillos; también puede trabajar con mortero y capas finas. Este aspecto es fundamental, ya que la eficacia del robot depende de varios factores, como el diseño del proyecto y la distribución del espacio en la obra.
Visión futura e implementación
La unidad WLTR se encuentra actualmente en un complejo residencial en la República Checa, donde se están construyendo cinco edificios y 371 viviendas. Para operar esta tecnología, es necesario contar con dos operarios que se encarguen de manejar y supervisar el equipo, además de gestionar el suministro de materiales. Es crucial mencionar que para su adecuado funcionamiento, el robot necesita bloques de un tipo específico conocido como “Robot Ready”, que son importados de distintos países.
En Europa hay actualmente 12 unidades de WLTR en funcionamiento. Según Bouygues Construction, se espera que las empresas puedan alquilar estos robots junto con operadores capacitados, lo que ofrecería un sistema de costos comparable al de la mano de obra humana. Esta opción no solo optimizaría el tiempo de ejecución de las tareas, sino que también podría convertirse en una alternativa viable para proyectos de gran envergadura en el futuro.
Con la irrupción de la automatización en la construcción, la industria está a punto de experimentar una revolución que transformará significativamente la manera en que se desarrollan los proyectos, aportando beneficios en términos de eficiencia y acortamiento de plazos, aspectos que serán de gran relevancia para las empresas del sector.
