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China rechaza acusaciones de espionaje contra el CEO de Nvidia

Las acusaciones de espionaje que involucran a la compañía estadounidense Nvidia han sido desmentidas por China. Esta reacción surge tras un artículo publicado en el diario The New York Times el 30 de octubre de 2026, que afirmaba que una ejecutiva de la empresa de centros de datos Megaspeed, ubicada en Singapur, estaba enviando información sensible a Pekín. El portavoz del Ministerio de Exteriores chino, Guo Jiakun, calificó el reporte como “un intento de difamar a China”.

Respuesta de Nvidia ante las acusaciones

En el artículo, se menciona que entre junio de 2024 y febrero de 2026, una firma asociada a Megaspeed en Malasia habría gastado al menos 4.800 millones de dólares en tecnología avanzada de inteligencia artificial (IA), que incluía productos de Nvidia. Las fuentes del The New York Times expresaron preocupación por el presunto envío de chips de Nvidia hacia China. En respuesta, Nvidia aclaró que las reuniones entre su CEO Jensen Huang y la ejecutiva Alice Huang (sin relación) son habituales y subrayaron que no hubo intercambio de secretos comerciales ni información que afectara la seguridad nacional.

Tensiones tecnológicas entre Estados Unidos y China

Este incidente se presenta en el contexto de tensiones crecientes entre Estados Unidos y China en el ámbito tecnológico. Estados Unidos ha implementado restricciones a la exportación de chips avanzados hacia China, cruciales para el entrenamiento y la ejecución de modelos de IA, lo que ha intensificado las acusaciones de espionaje y contrabando. Las autoridades estadounidenses han sugerido que el vínculo cercano entre Huang y el expresidente Donald Trump ha obstaculizado sus acciones ante las denuncias de espionaje, que fueron comunicadas a Trump hace aproximadamente un año sin que se tomaran medidas al respecto.

A nivel comercial, el incremento en la construcción de centros de datos que utilizan estos chips avanzados ha elevado a Nvidia al estatus de la empresa más valiosa del mundo. La compañía ha reafirmado que las acusaciones de contrabando han sido objeto de investigaciones exhaustivas que las desmintieron.

Contexto y reacciones al conflicto

La situación actual ilustra la complejidad que caracteriza la relación entre EE. UU. y China en el campo tecnológico, marcada por la prevalencia de acusaciones de espionaje y medidas restrictivas. Algunos funcionarios han señalado los esfuerzos de la administración Trump para flexibilizar ciertas restricciones en la venta de chips a China como una razón por la que estas relaciones comerciales han persistido. Mientras tanto, las investigaciones sobre las actividades de Megaspeed permanecen sin resolverse, y la falta de respuesta efectiva de la compañía a los medios de comunicación incrementa las incertidumbres sobre su funcionamiento.

La comunidad internacional se mantiene alerta ante el desarrollo de esta controversia, que resalta los choques en torno a la tecnología y la seguridad nacional en un mundo cada vez más interconectado.