La técnica de cirugía cerebral con el paciente despierto se está estableciendo como un método clave en el tratamiento de lesiones, como tumores, en regiones del cerebro que son cruciales para funciones como el lenguaje. A través de este enfoque, los neurocirujanos logran realizar intervenciones más precisas y minimizan el riesgo de comprometer funciones cognitivas vitales del paciente. Este procedimiento se lleva a cabo en el Centro Médico Teknon, donde se ha implementado un método conocido como mapping cerebral.
El proceso de la cirugía despierta
El paciente no está despierto durante toda la cirugía. Al inicio, se aplica anestesia local para adormecer la zona a tratar y el paciente recibe sedación inicialmente. En un momento determinado, es despertado para llevar a cabo tareas específicas que permiten al equipo médico determinar cómo está estructurado su lenguaje y qué áreas deben ser protegidas. Este enfoque, que incluye actividades como nombrar objetos o repetir oraciones, ayuda a identificar regiones críticas que podrían verse perjudicadas durante la operación.
El neurocirujano Gerardo Conesa enfatiza que esta técnica ofrece información vital que no se puede obtener mediante imágenes previas, ya que permite observar la respuesta del cerebro del paciente en tiempo real mientras se realiza la resección de la lesión. Una vez que las tareas dejan de ser necesarias, el paciente es sedado nuevamente, asegurando su confort y seguridad a lo largo del procedimiento.
Trabajo en equipo y planificación
La cirugía es meticulosamente planificada y requiere la cooperación de diversos especialistas. Cada integrante del equipo desempeña un papel fundamental, desde analizar la relación entre la lesión y las funciones cerebrales hasta elegir las tareas que el paciente deberá realizar durante la intervención. La neuropsicología se encarga de evaluar las habilidades del paciente, mientras que la neurorradiología examina las conexiones cerebrales. Durante la cirugía, se realiza un monitoreo intensivo de la actividad cerebral, bajo la guía de neuropsicólogos y neurofisiólogos.
El Dr. Conesa, quien llevó a cabo una de las primeras cirugías de este estilo en España en 1989, ha estado involucrado en más de 700 de estas intervenciones, lo que demuestra la evolución y consolidación de esta técnica a lo largo del tiempo. Aunque no se aplica a todos los tumores, es esencial en lesiones próximas a funciones críticas que requieren la participación activa del paciente, como el lenguaje y la música.
Avances y perspectivas futuras
Desde su aparición en los años treinta, originalmente en intervenciones de epilepsia, la estimulación cerebral ha tenido un notable desarrollo. Las innovaciones en anestesia y técnicas de registro han permitido que el procedimiento de operar con el paciente despierto se implemente en diferentes contextos clínicos, proporcionando información individualizada sobre el funcionamiento cerebral que las imágenes por sí solas no pueden ofrecer.
Esta técnica transforma la neurocirugía contemporánea, facilitando a los clínicos la toma de decisiones basadas en la respuesta directa del paciente, logrando así un balance entre la extracción de lesiones y la preservación de funciones críticas. Por lo tanto, la cirugía despierta se ha convertido en una herramienta esencial para enfrentar retos complejos en la neurocirugía.
