En el norte del Sáhara Occidental, un equipo de investigadores de la Universidad de Girona, junto con el Ministerio de Cultura saharaui, ha realizado un descubrimiento arqueológico significativo: un impresionante túmulo funerario de 54,5 metros de longitud, que presenta características únicas, como “antenas” en su diseño. Este hallazgo se ha datado entre 4,417 y 4,100 años atrás, es decir, aproximadamente entre 2,467 y 2,150 a.C., según un estudio publicado en la revista African Archaeological Review.
Características del Monumento
El túmulo tiene una base rectangular que mide 12,5 por 10 metros, y su altura no supera los tres metros. Se extiende a lo largo de dos filas de losas de caliza que emergen de un túmulo ovalado. Estas losas, construidas con piedras locales, están alineadas a 102 grados con respecto al norte y presentan una disposición que se separa y luego se vuelve a juntar, creando una estructura singular. Los investigadores sugieren que un grupo pequeño pudo haber levantado esta obra en un breve período, sin necesidad de herramientas especiales.
Restos Humanos y Datación
Dentro del túmulo, se encontraron los restos de un individuo que había sido enterrado sin fosa, yaciendo de espaldas sobre el suelo, con la cabeza orientada hacia el sur. Se estima que la persona tenía entre 25 y 35 años, aunque no se pudo determinar su sexo debido a la preservación deficiente de la pelvis. A pesar de que el esqueleto estaba en gran parte descompuesto debido al ambiente árido, se lograron recuperar algunos dientes y fragmentos óseos, así como cuentas decorativas que probablemente eran elementos de adorno personal.
La datación de estos restos fue un proceso que demoró siete años. Desde un principio, los intentos de obtener fechas mediante radiocarbono no tuvieron éxito debido a la falta de colágeno en los huesos. En 2025, el equipo decidió utilizar espectrometría de masas con acelerador (AMS) para datar la bioapatita presente en los huesos, obteniendo así fechas consistentes que confirmaron el enterramiento dentro del rango de 4,417 a 4,100 años antes del presente.
Importancia del Hallazgo
Este hallazgo es un punto de inflexión en la arqueología del Sáhara Occidental, ya que representa la primera datación absoluta de un monumento funerario de esta naturaleza en la región. Hasta ahora, se creía que este tipo de estructuras cumplía una función funeraria, aunque no se habían excavado ni fechado en el Sáhara Atlántico. Aunque las conclusiones son limitadas debido a la falta de ejemplos estudiados, este descubrimiento permite abrir la puerta a análisis comparativos sobre construcciones similares en la región.
A pesar de los conocimientos que aporta este descubrimiento, persisten numerosas preguntas sobre la cultura que erigió el túmulo y el significado de las antenas en su diseño. El estudio avanza como un primer paso esencial para comprender mejor estos antiguos monumentos y el enigma que rodea su construcción.
