La demanda de niñeras nocturnas, conocidas como “night nannies”, ha ido en aumento, reflejando la búsqueda de los padres por salvaguardar su bienestar mental durante la crianza de sus bebés. Estas profesionales, que brindan atención durante la noche, pueden cobrar tarifas de hasta 260 euros por noche, permitiendo a algunas generar ingresos mensuales que oscilan entre 4.000 y 5.000 euros.
Responsabilidades de las niñeras nocturnas
Blanca Yamira Ortiz García, puericultora de 56 años radicada en Lugano, Suiza, realiza su trabajo con gran dedicación. Su jornada inicia a las 21:00 horas, cuando llega al hogar de la familia para cuidar al recién nacido. Durante la noche, ella se ocupa de todas las necesidades del bebé, permitiendo que los padres descansen, y solo los despierta para alimentarlo. “Estoy siempre lista para actuar”, comenta Yamira, quien ha optado por enfocarse exclusivamente en la atención a recién nacidos, sacrificando gran parte de su vida personal.
Por otro lado, Renata Wetter, otra puericultora que fue entrevistada, aclara que su función difiere de la de una niñera convencional. Con un costo de 180 euros por noche, Wetter está capacitada para cuidar de recién nacidos y facilitar que los padres recuperen horas de sueño. “Lo que ofrecemos es el cuidado del bebé y el descanso de los adultos”, explica.
Expansión del sector de niñeras nocturnas
El concepto de niñeras nocturnas no es reciente, especialmente en el Reino Unido, donde este servicio lleva años en funcionamiento. En 2018, una agencia de Londres contaba con 200 cuidadoras y había atendido a más de 10.000 familias, cobrando una media de 155 libras por noche. Desde entonces, la industria ha crecido considerablemente, contando actualmente con más de 500 profesionales que incluyen enfermeras y matronas.
La creciente popularidad de este servicio ha llevado a algunas empresas a incluirlo como un beneficio para sus empleados, reconociendo que las noches sin dormir impactan negativamente en el desempeño laboral. Expat.com reporta que varias compañías han comenzado a cubrir los costos de niñeras nocturnas para facilitar la reintegración de las madres al trabajo, subrayando la importancia de un descanso adecuado en las fases iniciales de la crianza.
Un servicio cada vez más accesible para familias
A pesar de que las tarifas pueden parecer elevadas, la atracción por estos servicios sigue en aumento, especialmente en ciudades como Milán. Muchas familias optan por contratar niñeras nocturnas por períodos cortos, como en las semanas posteriores al nacimiento. Un caso notable es el de una abogada embarazada de nueve meses, que ha decidido reservar los servicios de dos puericultoras para la primera semana de vida de su hijo, considerándolo un regalo para toda la familia y no solo una ayuda temporal.
Este fenómeno también refleja cambios en las actitudes hacia la maternidad, ya que cada vez más mujeres deciden tener hijos a una edad más avanzada, con carreras establecidas y recursos para invertir en su bienestar y el de sus pequeños. Según datos de Eurostat, el número de madres en la Unión Europea que tienen más de 35 años está en aumento, lo que impacta directamente en la demanda de servicios de apoyo postparto.
En conclusión, la figura de las niñeras nocturnas se consolida como un recurso valioso, promoviendo el equilibrio entre el cuidado de los bebés y la salud mental de los padres, y se convierte en una necesidad emergente en las dinámicas familiares actuales.
