Saltar al contenido

El cometa 3I/ATLAS revela hielo de agua inusual en su composición

Un estudio destacado sobre el cometa interestelar 3I/ATLAS, dirigido por la astrónoma Silvia Protopapa del Southwest Research Institute (SwRI), hizo uso del telescopio espacial James Webb. Los resultados de esta investigación, publicados el 26 de octubre de 2026 en The Astrophysical Journal Letters, revelan que el hielo de agua presente en el cometa exhibe características atípicas en comparación con los cometas del Sistema Solar, lo cual se relaciona con la mezcla de polvo en el hielo, sugiriendo condiciones formativas diferentes.

Observaciones Realizadas

Utilizando el instrumento NIRSpec, se llevaron a cabo observaciones del cometa 3I/ATLAS en tres fechas: 6 de agosto de 2025, 22 de diciembre de 2025 y 1 de abril de 2026. Estas observaciones se realizaron durante un periodo de aproximadamente ocho meses en torno al perihelio del cometa, que se produjo el 29 de octubre de 2025. Durante estas sesiones, se observó cómo el gas que se libera desde el interior del cometa transporta granos de hielo y polvo hacia la coma, la nube de material que rodea al cometa. Los espectros obtenidos mostraron una notable absorción del hielo de agua, además de emisiones de otros gases como dióxido de carbono y monóxido de carbono.

Investigaciones Comparativas

Al comparar el 3I/ATLAS con otros cometas y varios objetos transneptunianos, se notó que el espectro de este cometa se asemeja más al promedio de ciertos mundos helados distantes que tienen combinaciones de hielo y compuestos orgánicos. Esta similitud sugiere que los planetesimales formados en diferentes estrellas podrían compartir un rango de propiedades en sus granos de hielo, desde hielo puro hasta otros mezclados con material rocoso. Aunque 3I/ATLAS es un objeto singular, sus características parecen corresponder a un grupo más amplio de cuerpos celestes.

Dificultades en el Análisis de Espectros

A pesar de las similitudes, el análisis indicó que las bandas características del hielo de agua a 1,5 y 2,0 micras, comunes en cometas helados, aparecen atenuadas o incluso ausentes en el 3I/ATLAS. Este fenómeno difiere de otros cometas del Sistema Solar, como el C/2024 E1, donde estas bandas son claramente visibles. Los investigadores sugieren que esta ausencia podría deberse a granos de tamaño submicrométrico a micrométrico, compuestos por una mezcla de hielo de agua y material refractario.

Protopapa subrayó que, aunque los granos de 3I/ATLAS tienen tamaños similares a los de los cometas conocidos, las diferencias fundamentales residen en el polvo acompañante. Además, la observación realizada en abril de 2026 indica la posible existencia de una segunda población de granos más grandes, ricos en hielo. Michael Kelley, astrónomo en la Universidad de Maryland, menciona que aún no se sabe si estas variaciones son producto del calentamiento solar de los granos o de la exposición a nuevo material debido a la erosión en la superficie del cometa.

Estos hallazgos son esenciales para comprender no solo la composición del cometa 3I/ATLAS, sino también para explorar la formación de cometas y cuerpos helados en el contexto de la formación planetaria. Se propone que la estructura del hielo de agua podría encontrarse pronto en los discos protoplanetarios donde se originan los planetas, y que estas características pueden perdurar en los cuerpos helados que se forman en esos ambientes. Sin embargo, el equipo enfatiza que no hay una única explicación que abarque todas las observaciones realizadas.