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IA de Google se implementa con éxito en el espacio

Un avance significativo en la computación espacial ha sido alcanzado por Google, al obtener una respuesta generada por su modelo de inteligencia artificial Gemma 4 desde la órbita terrestre. Este logro se realizó utilizando un chip dedicado, conocido como unidad de procesamiento tensorial (TPU), que se encuentra a bordo de un satélite lanzado el 1 de octubre en una misión de SpaceX, dentro del marco de su proyecto Suncatcher. Aunque el resultado fue simplemente un haiku que evocaba el espacio, este experimento representa un paso importante en la investigación de centros de datos en el espacio.

Información sobre el Experimento Espacial

Junto a Planet, se desarrolló el satélite que tuvo la tarea de crear un haiku sobre la experiencia de estar en el espacio, tras recibir una instrucción desde una estación terrestre. La intervención fue captada mientras sobrevolaba Svalbard, Noruega, y los versos dictados fueron: “La esfera azul ahí abajo”, “Los datos fluyen con silenciosa elegancia” y “La luz de las estrellas alimenta mi núcleo”. Aunque este experimento no establece la existencia de un centro de datos orbital, sí ratifica la capacidad de procesar información en la órbita terrestre.

Desde el lanzamiento de sus TPU en 2016, Google ha estado buscando formas de aprovechar estos procesadores que aceleran cálculos de inteligencia artificial. Actualmente, el prototipo que está en el espacio cuenta con cuatro TPU, aunque solo puede utilizar uno a la vez por intervalos cortos de aproximadamente 20 minutos. La empresa está determinada a avanzar en su visión de crear una infraestructura de computación distribuida para realizar tareas complejas en el espacio.

Retos y Posibilidades en el Espacio

A pesar de los desafíos que presenta el entorno espacial, como la escasez de aire para refrigeración y la radiación adversa, Google investiga soluciones mediante el uso de sistemas de conductos térmicos y radiadores. El objetivo es diseñar una arquitectura que funcione eficientemente bajo condiciones extremas. Por ejemplo, en ciertas órbitas, la exposición casi constante al Sol podría generar hasta ocho veces más electricidad en comparación con paneles solares similares en la Tierra.

Esta misión tiene precedentes, recordando que en 2020, la Agencia Espacial Europea realizó la misión Φsat-1, que también empleó inteligencia artificial en el espacio. Sin embargo, la iniciativa de Google se distingue al utilizar un TPU de nivel de centro de datos. Así, mientras otros proyectos han experimentado con modelos de GPU, este enfoque representa un avance en el tipo de hardware empleado en el espacio.

El próximo objetivo de Project Suncatcher consiste en realizar experimentos con dos satélites interconectados, programados para llevarse a cabo en 2027. Esto permitirá observar la cooperación entre los sistemas. Aunque la comunicación inicial entre el satélite y la Tierra no asegure la viabilidad de un centro de datos en el espacio, sugiere la posibilidad de implementar inteligencia artificial en este novedoso entorno.