Oleshki, una ciudad que actualmente está bajo ocupación rusa y se encuentra en la línea del frente de Ucrania, ha iniciado su plan de evacuaciones humanitarias. Este anuncio se realizó el viernes, coincidiendo con una tregua mediada por Estados Unidos, la cual fue revelada por la primera dama de Estados Unidos, Melania Trump, la semana pasada. Funcionarios de ambos países han confirmado que la evacuación ya está en marcha, debido a la grave situación humanitaria que enfrenta la población local.
Contexto de la evacuación
Desde 2022, Oleshki ha experimentado una drástica escasez de alimentos, agua y medicinas tras ser ocupada por las fuerzas rusas. Las condiciones de vida se han deteriorado tanto que algunos de los habitantes se ven obligados a cazar palomas para alimentarse. Antes del inicio del conflicto, la población de Oleshki era de aproximadamente 24.000 personas, pero ahora solo quedan alrededor de 2.000, lo que refleja la profunda crisis humanitaria en la región.
A partir del martes, un alto el fuego comenzó a aplicarse y se extenderá hasta el domingo. Esta tregua es la más prolongada observada en cualquier parte del frente desde el inicio de la invasión rusa. Sin embargo, es importante resaltar que esta pausa en las hostilidades se aplica únicamente a Oleshki, ya que en otras áreas del país los combates persisten.
Desarrollo de la evacuación y respuesta de los residentes
David Arakhamia, negociador ucraniano, utilizó las redes sociales para informar que la evacuación y la distribución de ayuda humanitaria han comenzado en la ciudad. Desde Rusia, la defensora de los derechos humanos Yana Lantratova presentó un informe visual, donde se observan personas haciendo fila para abordar autobuses que las llevarán, tanto a territorio ruso como a áreas controladas por Ucrania.
A pesar de la posibilidad de evacuar, algunos ciudadanos han expresado su deseo de quedarse en Oleshki, incluso en caso de que se reanuden las hostilidades. Durante el proceso de evacuación, el defensor de derechos humanos de Ucrania, Dmitro Lubinets, compartió vídeos que capturan a los residentes agradeciendo y llorando al despedirse de su hogar.
El apoyo humanitario en Oleshki contrasta con la continua violencia en otras localidades. En Dnipró, al sureste del país, alrededor de 200.000 hogares se quedaron sin electricidad debido a los bombardeos rusos, y un ataque con dron en una estación de tren dejó al menos 14 muertos justo antes de que comenzaran las evacuaciones.
La crisis en Ucrania continúa siendo alarmante, y las evacuaciones en Oleshki resaltan la urgente necesidad de asistencia humanitaria en las zonas afectadas por el conflicto.
