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Crecen los incendios forestales y aumenta el escepticismo climático

En diversas partes del mundo, los incendios forestales han aumentado significativamente en los últimos años, convirtiendo a Francia en uno de los países más perjudicados. A lo largo de este año, el país ha atravesado tres olas de calor y ha perdido aproximadamente 50,000 hectáreas a causa de las llamas, lo que representa un aumento de tres veces en comparación con el período similar de 2025. Regiones como Argelia, Túnez y España también han declarado el estado de emergencia debido a la expansión de incendios devastadores.

Percepción pública y cambio climático

De acuerdo con un informe de la Agencia de la Transición Ecológica (Ademe), la comunidad científica ha podido afirmar de forma “inequívoca” que las actividades humanas, a través de las emisiones de gases de efecto invernadero, han influido en el cambio climático. Sin embargo, en 2024, cerca de un tercio de los franceses no consideran que haya un vínculo directo entre sus acciones y este fenómeno. Este escepticismo ha ido en aumento en las últimas dos décadas, pasando del 15% de la población en 2001 a un 29% en 2024.

El climatoescepticismo ha crecido en relación con el aumento de catástrofes climáticas. Estudios indican que, a medida que se intensifican los fenómenos climáticos, más personas tienden a dudar acerca del origen humano del cambio climático. En este sentido, un dato relevante es que el 90% de los incendios en Francia son provocados por acciones humanas, lo que contrasta con la percepción incorrecta que muchos ciudadanos mantienen.

Factores psicológicos en la percepción climática

Investigadores en el campo de las ciencias cognitivas, como Mélusine Boon-Falleur, apuntan que ciertos sesgos cognitivos influyen de manera significativa en la percepción pública sobre el cambio climático. Un ejemplo es el “sesgo de optimismo”, que puede llevar a la gente a minimizar la gravedad de la amenaza climática, mientras que el sesgo de disponibilidad implica que solo recuerdan los eventos climáticos más impactantes, ignorando efectos más sutiles pero igualmente dañinos.

Curiosamente, el catastrofismo presente en los discursos sobre el cambio climático, que induce a la desesperanza y la idea de que “ya es demasiado tarde”, puede resultar en desmovilización de la población, promoviendo la inacción frente a un problema considerado irreversible. Además, muchas personas ignoran las advertencias sobre el cambio climático si no perciben a quienes las emiten como creíbles o competentes.

Consecuencias para las políticas ambientales

En el ámbito político, el climatoescepticismo se ha manifestado especialmente en la derecha francesa. Un estudio realizado en 2020 reveló que el 44% de los funcionarios electos de esta corriente opina que los científicos exageran los riesgos del cambio climático, en contraste con solo el 5% de la izquierda. Esta discrepancia en la percepción podría afectar la formulación de políticas y reformas esenciales para abordar los retos climáticos. La investigadora propone que diversificar las voces en la comunicación sobre el cambio climático puede contribuir a mejorar la confianza pública en la información.

A medida que el cambio climático avanza, resulta fundamental para las sociedades reconciliar la percepción pública con la realidad científica. Fomentar un liderazgo político capacitado para afrontar este desafío de manera informada y eficaz es crucial, especialmente en un momento en el que el medio ambiente demanda atención urgente y decisiones rápidas.