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El Niño causa impacto en el tránsito marítimo y la seguridad alimentaria

Se prevé que el fenómeno de El Niño, esperado para finales de 2026, se convierta en el más severo que se haya registrado hasta la fecha. Sus efectos se proyectan hasta febrero de 2027, lo que genera preocupación, ya que el Programa Mundial de Alimentos de Naciones Unidas (PMA) estima que 16 millones de personas en América Latina podrían enfrentar inseguridad alimentaria, ocasionada principalmente por sequías y desastres naturales.

Aumento de la inseguridad alimentaria

En una visita reciente a Honduras, uno de los lugares más perjudicados por este fenómeno, Lena Savelli, directora para América Latina y el Caribe del PMA, enfatizó que la sequía podría llevar a millones a experimentar niveles críticos de hambre. A nivel global, se prevé que 49 millones de personas podrían verse afectadas por esta crisis alimentaria.

Más de 100 comunidades en Honduras han sido declaradas en alerta roja a causa de la sequía, que ha causado pérdidas tanto parciales como totales en cultivos esenciales como el maíz y los frijoles. Esta es una situación alarmante, dado que más de 10 millones de personas en el Corredor Seco centroamericano dependen de la agricultura de subsistencia, que se ve gravemente impactada por la variabilidad climática.

Impacto en el comercio marítimo y la economía regional

Desafíos significativos también enfrenta el Canal de Panamá, una de las principales rutas comerciales, debido a la sequía. La administración del canal ha reducido el número de embarcaciones que pueden pasar diariamente de 36 a 32 y ha establecido restricciones en el calado permitido, que disminuirá de 15,24 metros a 14,23 metros. Esta situación podría empeorar en los próximos meses, sobre todo en febrero y marzo, dependiendo de las lluvias proyectadas entre septiembre y noviembre.

En un contexto donde los precios de los alimentos están subiendo significativamente a nivel mundial, en agosto, el índice de precios de la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO) alcanzó un promedio de 133,3 puntos, el más alto desde noviembre de 2022. Este incremento fue impulsado por sequías, tensiones geopolíticas y la interrupción de las cadenas de suministro.

Diversidad de efectos en la región

El impacto del fenómeno El Niño se presenta de manera diversa en varias regiones de América Latina. Según Bárbara Tapia, meteoróloga y jefa interina de la Sección de Investigación Climática de la Organización Meteorológica Mundial (OMM), este fenómeno podría provocar efectos más severos en Paraguay y Argentina hacia finales de año, coincidiendo con su temporada de lluvias. Al mismo tiempo, el sur de México, que enfrenta el Corredor Seco, anticipa la llegada de 56 frentes fríos, que son seis más de lo habitual.

Las empresas peruanas están tomando medidas preventivas ante los efectos esperados de El Niño; un 83% de ellas ha implementado ajustes logísticos y planes de continuidad operativa, previniendo un incremento en los costos aunque no anticipan aumentos en los precios de venta. Este panorama demuestra la seriedad con la que se está tratando el fenómeno.

La combinación de un evento climático extremo como El Niño, exacerbado por el calentamiento global y tensiones geopolíticas crecientes, plantea un reto sin precedentes para la seguridad alimentaria y la economía en América Latina. Frente a esto, las autoridades y organizaciones internacionales están trabajando contra el reloj para minimizar los efectos devastadores que se avecinan.